<strong>Representando al Perú en Cambridge: líderes de 65 países en un encuentro global</strong>

Estuve en la University of Cambridge participando en un symposium que reunió a jóvenes líderes y changemakers seleccionados tras un proceso de selección para representar a 65 países y compartir nuestros aprendizajes y aprender de los speakers y participantes.

Cambridge es un lugar lleno de historia y de grandes personajes como Isaac Newton. Pensar que aquí estudió y desarrolló muchas de sus ideas científicas te hace sentir que estás caminando por un lugar donde nacieron ideas que cambiaron el mundo.

Todos estábamos alojados en el campus, en un lugar sumamente tranquilo y a pocos pasos del lugar donde se realizaban las conferencias. Nuestro día comenzaba temprano. A las 7 a.m. íbamos al restaurante de la universidad para desayunar juntos y comenzar el día con nuestros compañeros, muchas veces planificando qué haríamos luego de clases para conocer la ciudad. El networking es clave en estos espacios, y momentos simples como compartir desayunos con tus compañeros ayudan a construir lazos que luego se fortalecen durante toda la experiencia.

Luego nos alistábamos y nos íbamos a las conferencias. Cada sesión resonaba conmigo porque todos teníamos algo en común: estamos trabajando en proyectos para mejorar problemas en nuestras comunidades.

Conocí personas que están haciendo el cambio. Por ejemplo, una joven de India que había escrito un best seller,  ingenieros trabajando en industrias para hacerlas más verdes, startuperos, ONG con proyectos en muchos países, entre muchos otros. Había historias de todas partes del mundo y aunque venimos de contextos distintos, compartimos muchos de los mismos desafíos: liderazgo, tecnología y operaciones, temas que abordamos constantemente durante el symposium.

No es la primera vez que represento al Perú en el extranjero junto a otros líderes, y algo que siempre encuentro es esto: todos tenemos muchas ganas de generar impacto, pero también enfrentamos muchos desafíos. Compartir esas experiencias en estos espacios es profundamente enriquecedor.

Recuerdo particularmente una charla de liderazgo donde una chica increíble tomó el micrófono y contó un caso que resonó muchísimo conmigo. Al parecer no solo conmigo, porque al final terminamos formando un grupo ya que compartíamos un desafío específico. Imaginen lo que significa que personas de todos los continentes trabajemos juntos, guiados por un instructor con más de 25 años de experiencia, para resolver problemas reales de nuestras organizaciones.

Continuando con el tema de liderazgo, nunca había tenido tanta introspección en grupo. Es curioso abrirte frente a alguien que recién conoces, de diferentes continentes y con distintas culturas. El speaker nos decía: “Ábranse. Hasta ayer no conocían a estas personas y hoy tienen que trabajar temas muy intensos de sus empresas”,  lo hicimos y no saben lo bien que se siente.

Este post sería interminable si hablara de todas las charlas y temáticas que vimos durante el symposium, por eso decidí contar solo algunas relacionadas con liderazgo.

Entre clases también teníamos breaks y almuerzos donde el intercambio cultural era increíble. Aprender de cada cultura y hacer networking en esos espacios informales era tan valioso como las propias conferencias.

 

Pero quiero contar otra experiencia que me marcó mucho. Conocer a Aaron P. fue inspirador al mil por ciento. Él nos contó toda su historia: desde que le detectaron su enfermedad, el proceso que vivió y cómo enfrentó muchos desafíos físicos y personales hasta convertirse en campeón paralímpico.

Nos habló también de la medalla de oro que ganó y en un gesto increíble, nos dejó sostenerla en nuestras manos. ¿Quién tiene la oportunidad de tener una medalla de oro olímpica en sus manos? Ese fue uno de esos momentos que no se olvidan.

Aaron también logró subir el Mount Kilimanjaro, el punto más alto de África. Subir el Kilimanjaro requiere estar en buen estado físico,  hacerlo solo con sus manos y rodillas demuestra una resiliencia impresionante.

Después de escuchar su historia y conocer a tantas personas llenas de ganas de cambiar el mundo, es imposible no internalizar esa energía y llevarla contigo cuando vuelves a casa.

 

Al terminar las clases, comenzábamos a conocer la ciudad.

Cambridge es mucho más tranquila que Londres. Caminé muchos kilómetros para conocerla con una compañera de Canadá a quien le encantaba caminar tanto como a mí. Luego me unía a seguir paseando, cenando o simplemente pasando el rato con amigos de Europa, Asia y Latinoamérica.

 

Fue durante esos paseos cuando viví uno de los momentos más mágicos del viaje: el punting en el River Cam. Pasear en bote por el río, conocer la historia del lugar y admirar los paisajes fue como si el mundo se hubiese detenido por un momento.

Así pasamos varios días en el Reino Unido.

 

En ese tiempo estuve oficialmente de vacaciones en Scotiabank, y hay algo que valoro muchísimo: nosotros no podemos utilizar nuestros dispositivos corporativos durante las vacaciones. Eso significa desconexión real.

Para mí, eso es invaluable, porque cuidar a tu equipo también es permitirle descansar en su tiempo de descanso.

Como latinos, muchas veces estamos acostumbrados a seguir preocupados o incluso trabajando durante nuestras vacaciones. Sabemos que eso no está bien, y culturas organizacionales responsables marcan la diferencia. En ese aspecto, mis jefes y en general la cultura del banco son muy responsables.

Pero esto no fue todo. Durante este viaje me preparé por muchos meses para subir la montaña más alta del Reino Unido: Ben Nevis. Esa experiencia merece su propio post y léelo aquí: https://nataliabejar.com/montanismo/la-montana-mas-alta-del-reino-unido-como-logre-subir-el-ben-nevis/

Además, durante este viaje fui entrevistada por un periodista pakistaní. También dejaré el enlace por aquí : nataliabejar.com/entrevistas/entrevista-con-iqrar-ul-hassan-reconocido-periodista-pakistani/

Y cada vez que represento al Perú en estos espacios, regreso con la misma sensación: los desafíos pueden ser distintos en cada país, pero la voluntad de cambiarlos es algo que compartimos todos.

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La montaña más alta del Reino Unido: cómo logré subir el Ben Nevis | Natalia Béjar
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Marzo 02, 2026 - 3:45am

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