En mi anterior post comentaba sobre mi experiencia cuando fui seleccionada para representar a mi país en un symposium en Cambridge. Pero este viaje también tenía otro objetivo personal: intentar subir una montaña.
En mi día a día me preparo físicamente para cuando llega la oportunidad de hacer montaña, mientras trabajo a tiempo completo en un proyecto de M&A en Scotiabank y lidero mi ONG.
Unos meses antes, cuando me confirmaron que había sido seleccionada para viajar, comencé a investigar qué montaña podía subir en el Reino Unido. Quería algo desafiante, pero que también pudiera hacer de manera segura.
Así comenzó la búsqueda.
Cómo llegar, si era buena temporada, si podía hacerlo sola, si era peligroso, si requería equipo técnico. Muchos detalles que revisar antes de tomar la decisión.
Aunque muchos no lo crean, TikTok me dio a veces más información práctica que YouTube. Pero como siempre, los blogs especializados terminaron siendo la fuente más completa. Encontré incluso una web que detalla el nivel de dificultad, mapas de ruta y un listado de todos los trekkings de las Highlands. Les dejo el enlace aquí porque fue muy útil: https://www.walkhighlands.co.uk/. No encontré videos en español. Creo que no muchos hispanohablantes han ido y lo han documentado.
Después de revisar varias opciones, decidí intentar subir el Ben Nevis, la montaña más alta del Reino Unido, ubicada en las Highlands de Escocia y con una altitud de 1,345 metros.
La ruta más común tiene un desnivel de más de 1,000 metros y suele tomar alrededor de nueve horas en total entre subida y bajada.
Sin embargo, algo que muchos blogs advierten es que la ruta puede ser engañosa y peligrosa si no se conoce bien.
Es muy común que aparezca niebla densa, lo que puede hacer que se pierda completamente la visibilidad. Cuando eso ocurre es fácil desorientarse y desviarse hacia rutas mucho más técnicas. De hecho, cada año se reportan personas perdidas e incluso accidentes mortales en la montaña, especialmente cuando los excursionistas no están preparados o no siguen la ruta correcta.
Por eso muchas guías recomiendan empezar temprano, llevar equipo adecuado o incluso ir con guía.
Mientras investigaba la ruta también conversé con mi entrenador personal, quien me ayuda a entrenar desde el gym en mi casa o desde donde esté viajando.
Usualmente no cuento mis planes antes de realizarlos, pero con él sí compartí algunos detalles. Le comenté que el tiempo promedio para subir el Ben Nevis suele ser de cinco horas de ascenso y cuatro de descenso, y que además era importante terminar antes de las 5 de la tarde, porque luego es difícil encontrar transporte en la zona. Además, que había muchos reportes de caídas en la bajada. Por lo que, incrementó el trabajo aeróbico y de core para mi estabilidad al bajar.
Ahora, el momento del trekking. Ya en Escocia tomé un bus hacia Fort William, la ciudad base desde donde la mayoría de excursionistas inicia la ruta hacia el Ben Nevis. Desde allí, el inicio del trekking queda a unos 15 minutos en taxi.
Cuando iba rumbo a dormir en Fort William el bus que suele ser puntual se retrasó casi dos horas. Durante la espera terminé conversando con algunos personas de la zona. Ellos me comentaron que me veían bien preparada para la ocasión con mis tres capas de ropa e impermeables, y también que normalmente siempre hay gente subiendo, así que debía seguir el flujo de caminantes. Pero me advirtieron que si la ruta se nublaba sería peligroso y la recomendación es descender.
No lo voy a negar: estaba nerviosa. Esa noche dormí poco por el retraso del bus y tenía miedo de que dormir mal me jugara en contra. Si caminaba demasiado lento, corría el riesgo de perder la hora en la que todavía hay taxis disponibles para regresar. Además, las tardes en la montaña se vuelven muy frías.
A pesar de todo, confiaba en mi preparación. Así que, como siempre hago cuando voy a subir una montaña, pedí permiso a la montaña para subir hasta donde me correspondiera llegar.
Tuve un gran inicio de día. Había entre quince y veinte europeos comenzando la subida. Yo simplemente me concentré en mantener mi ritmo. La subida es exigente por el desnivel. Vi a muchas personas parar constantemente para descansar. Pero en mi escuela de montaña siempre me enseñaron algo que trato de aplicar siempre: caminar a un ritmo constante sin detenerse demasiado. Así que hice eso. Solo me detenía para dar pequeños sorbos de agua.
Había leído en varios blogs que muchos escoceses comentaban que la subida se vuelve interminable cuando comienza la zona de las llamadas cairns o apachetas, montículos de piedra que marcan el camino cerca de la parte final…Y tenían razón. El camino parecía no terminar nunca.
Además, el buen clima templado desapareció y en la parte alta comenzó a hacer bastante frío. Por suerte, porque si hubiera habido sol fuerte probablemente habría muchos mosquitos… y yo olvidé llevar repelente.
La parte final de la ruta es probablemente la más épica porque en días despejados se pueden ver las Highlands escocesas desde la cima. Pero ese día me tocó una mezcla de frío y neblina que no dejaba ver demasiado.
Aun así pedí a otros viajeros que me tomaran algunas fotos y luego comencé el descenso porque el frío ya era bastante intenso.
La bajada fue muy cansada. El terreno resbalaba bastante y por si acaso ya había revisado que mi seguro cubría ese tipo de actividades. Por suerte, todo salió bien.
Tuve algunos resbalones, pero mi entrenador Ricardo había trabajado mucho conmigo ejercicios de core y estabilidad, y eso realmente ayudó.
Cuando llegué a una zona más baja encontré algo de señal en el teléfono, lo cual fue una suerte enorme porque en esa parte de la ruta no hay señal. No podía pedir un taxi directamente, así que llamé a Felipe, mi esposo, quien logró contactar al taxista que me había llevado en la mañana para que viniera a recogerme.
Y así terminó la aventura en la montaña más alta del Reino Unido.
Me quedé con ganas de hacer otras dos rutas de la zona, así que definitivamente es un lugar al que me gustaría volver.
Marzo 02, 2026 - 3:51am
[…] Pero esto no fue todo. Durante este viaje me preparé por muchos meses para subir la montaña más alta del Reino Unido: Ben Nevis. Esa experiencia merece su propio post y léelo aquí: https://nataliabejar.com/montanismo/la-montana-mas-alta-del-reino-unido-como-logre-subir-el-ben-nevi… […]